En una conferencia general de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días, dada en octubre de 1994, Gordon B. Hinckley, décimo quinto presidente de la iglesia, dijo: “En lo que respecta al maltrato físico, nunca he aceptado la máxima que dice “si no azotas al niño, lo malcriarás”. Estaré agradecido para siempre por mi padre que nunca alzó la mano a sus hijos; poseía el admirable talento de hacerles saber lo que se esperaba de ellos y de alentarlos para que lo hicieran. Estoy convencido de que un padre violento origina hijos violentos; soy de la opinión de que el castigo físico, en la mayoría de los casos, hace más daño que bien. Los niños no necesitan golpes, sino que necesitan amor y aliento; necesitan un padre al que puedan mirar con respeto y no con temor. Sobre todo, necesitan el buen ejemplo”. Para que los padres puedan brindar amor y aliento a sus hijos, es importante que ellos puedan entenderlos. Entender y comprender normalmente son considerados como ...
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