SEA FLEXIBLE, ADAPTE SU CRIANZA
En una conferencia general de la iglesia de Jesucristo
de los Santos de los últimos días, dada en octubre de 1994, Gordon B. Hinckley,
décimo quinto presidente de la iglesia, dijo: “En lo que respecta al maltrato
físico, nunca he aceptado la máxima que dice “si no azotas al niño, lo
malcriarás”. Estaré agradecido para siempre por mi padre que nunca alzó la mano
a sus hijos; poseía el admirable talento de hacerles saber lo que se esperaba
de ellos y de alentarlos para que lo hicieran. Estoy convencido de que un padre
violento origina hijos violentos; soy de la opinión de que el castigo físico,
en la mayoría de los casos, hace más daño que bien. Los niños no necesitan
golpes, sino que necesitan amor y aliento; necesitan un padre al que puedan
mirar con respeto y no con temor. Sobre todo, necesitan el buen ejemplo”.
Para que los padres puedan brindar amor y aliento a
sus hijos, es importante que ellos puedan entenderlos. Entender y comprender
normalmente son considerados como sinónimos, revisando en internet podemos
encontrar algunas definiciones. “Comprender es percibir y tener una idea clara
de lo que se dice, se hace o sucede, o descubrir el sentido profundo de algo”;
y “entender es interpretar o ver algo de una manera particular”. Para que los
padres puedan entender y comprender a sus hijos, deben familiarizarse con las
etapas del desarrollo infantil, y al mismo tiempo, deben tener en cuenta el
desarrollo único y específico de su propio hijo.
Los padres no tenemos un manual de crianza que nos
indique que pasos seguir de forma exacta, sin embargo, a través del tiempo
diferentes personas, instituciones y organizaciones han estudiado y observado
las etapas de desarrollo de nuestros hijos, desde que nacen hasta que llegan a
una edad adulta, ellos han hecho notar que a medida que nuestros hijos van creciendo
continuamente experimentan cambios físicos, cognitivos, sociales y emocionales,
además es importante recalcar que estos cambios pueden variar dependiendo el
género de nuestros hijos. La pregunta es: ¿Por qué es importante conocer estas
etapas de desarrollo que experimentan nuestros hijos? La respuesta es de suma
importancia, “para adaptar nuestra crianza”. La crianza no debe ser rígida a
través de los años, esta debe adaptarse a la edad y a la personalidad de
nuestros hijos. El Dr. Laurence Steinberg en su libro “Los 10 Principios
Básicos de una Buena Crianza”, se enfoca en cinco áreas para adaptar la
crianza. A continuación, se las presentamos brevemente.
1.
Mantenga el ritmo de desarrollo de su hijo: Los padres deben aceptar que las necesidades, habilidades
y preocupaciones de sus hijos cambian a medida que crecen, entonces una buena
crianza debe ser flexible y adaptarse a la etapa de desarrollo de su hijo. Para
adaptar su crianza tenga en cuenta los siguiente: cuando su hijo cambia de una
etapa a otra, cambia tanto por fuera como por dentro; asegúrese de aprender
sobre cada etapa de desarrollo que atravesara su hijo antes de que llegue allí;
el desarrollo tiene su propio ritmo no se puede apurar cada etapa; y debe ser
consciente que cada etapa trae consigo desafíos en la crianza.
2.
Ajuste su crianza al temperamento de su hijo: Los padres deben saber que el temperamento de su
hijo no está bajo su control, por esto es importante comprender como es el
temperamento de su hijo y adaptar su crianza. Cada niño viene al mundo con un
temperamento innato que influye en cuan activos son, cuan fácilmente se
frustran o se angustian, y cuan bien se adaptan a los cambios. Dependiendo del
temperamento de su hijo usted tendrá que invertir tiempo y adecuar situaciones para
aprovechar y desarrollar sus fortalezas.
3.
Tu hijo es único: Cada niño tiene sus propias características, edad,
personalidad, talentos, intereses; por lo tanto, es importante tratar a
nuestros hijos como individuos; esto significa que si tenemos más de un hijo,
no necesariamente les daremos el mismo trato a ambos, es cierto que nos regimos
por los mismos principios, pero al momento de aplicar estos principios a cada
uno, puede haber diferencia, y eso no esta mal.
4.
Ten paciencia durante las transiciones del desarrollo: Nuestros hijos experimentan cambios en diferentes
tiempos durante su crecimiento, estos cambios son físicos, emocionales y
también psicológicos, hay ocasiones donde estos cambios son tranquilos, lentos
y hay momentos donde ocurren de manera acelerada, tanto así que nos vemos
sorprendidos, algo importante que debemos entender es que estos cambios pueden
causar frustración en los niños y también en los padres, por lo tanto, al estar
alerta a estos cambios debemos ser flexibles y comprensivos con nuestros hijos
y siempre recordar que estos periodos de transición no duraran para siempre.
5.
Su papel cambiante como padre: Nuestro papel como padres sufrirá cambios a medida
que nuestros hijos crezcan, esto ocurrirá queramos o no, por lo tanto es mejor
aceptar esto de buena gana. Algunos cambios que afectarán nuestro papel como
padres serán; pasar de ser todo para nuestro hijo a ser alguien de las muchas
personas que le importan, pasar de controlar la vida de nuestro hijo para
enseñarle y protegerlo a que él controle su propia vida, y por último, pasar de
intentar decidir quién queremos que sea nuestro hijo a respetar y permitir que
nuestros hijos sean lo que ellos decidan.
Tomando las palabras del presidente Gordon B.
Hinckley; “Los niños necesitan amor y aliento; necesitan un padre al que puedan
mirar con respeto y no con temor. Sobre todo, necesitan el buen ejemplo”. Para
poder alcanzar este objetivo es muy importante que estemos preparados para
adaptar nuestro estilo de crianza, y para dar este paso de mucho valor para
nuestros hijos, es importante que entendamos la etapa de desarrollo en que
ellos se encuentran y su personalidad y sus intereses propios. Que tengan
muchos éxitos en sus esfuerzos por lograr esto.


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