GUIAR Y DISCIPLINAR CON EMPATÍA
Como lo hemos mencionado anteriormente, una función de los padres es corregir a los hijos, pero es importante que recordemos que el tiempo y la energía que invertimos en esto debe ser poca; para lograr esto los padres deben pasar más tiempo enseñando de manera efectiva y así evitar caer en la trampa de tener que corregir constantemente. Cuando los padres no logran esto, enseñar de manera efectiva e invertir poco tiempo en métodos correctivos, poco a poco se sentirán más cansados y abrumados y empezarán a recurrir a formas incorrectas y severas de disciplina, en otras palabras, aplicarán el abuso verbal y el castigo físico. “El principal efecto secundario del castigo físico es la agresión excesiva. Los niños que son azotados, golpeados o abofeteados son más propensos a pelear con otros niños. Es más probable que sean acosadores y más propensos a usar la agresión para resolver disputas con otros. Al igual que el castigo físico, hablar con su hijo de una manera excesivamente enojada o...